Ir al contenido principal

PRIMA NOCTE

 En un pasaje de Corazón Valiente (1995), el rey Eduardo I o “zanquilargo” para apaciguar el descontento de los nobles ingleses en tierras escocesas, propuso la restitución de la Prima Nocte, medida jurídica también conocida como el derecho de pernada. Esta consistía en un privilegio de la nobleza basado en la potestad de pasar la noche de bodas con la mujer de sus siervos. En pocas palabras: desvirgarla. Sin embargo, las fuentes históricas sobre este asunto se caracterizaron por su escasez lo cual ha llevado a que los historiadores dudasen sobre la existencia de la Prima Nocte. El propósito de esta nueva publicación es indagar sobre la implementación de aquella medida jurídica para rastrear sus alcances y visibilizar la situación de la mujer campesina en la sociedad feudal.   

En Corazón Valiente (1995), el rey Eduardo I fue protagonizado por Patrick Mc Coghan 

Orígenes 

En sus 9 libros de Historia, Heródoto se refirió a las costumbres de los hititas basada en la presentación de “todas las doncellas" al rey y si alguna le agradaba podía “ser el primero en conocerla”. Sucede que la legislación hitita se fundamentaba en el principio de la reciprocidad entre la realeza y los súbditos por la cual la elección de una doncella, la hija de un príncipe, era un medio para reforzar el vínculo político y el poder sobre sus vasallos. Al reves, la nobleza se aseguraba la protección del rey.

En los pueblos germánicos, existió una costumbre denominada beilager en la que el rey o jefe de una tribu se reservaba la primera cópula con la novia. En este caso, se trataría de un antecedente directo del Prima Nocte. Esta práctica formaba parte de un ritual religioso ya que la sangre del desfloramiento de la mujer poseía propiedades mágicas. Pero a diferencia del caso hitita, la joven, perteneciente al campesinado, era entregada por su padre a cambio de un pago en metálico que servía para solventar una deuda. 

Jerarquía y poder 

Los historiadores dudan acerca de la implementación del derecho de pernada debido a la escasez de fuentes. En este sentido, algunos sostienen que se limitó al mero ritual de acompañar al novio en la celebración y el preparativo de la copulación. Esto incluía desvestir a la esposa y ver el acto sexual. Pero esta afirmación, además de no desmentir el ultraje de la mujer, expresaba el poder que el monarca o el señor ejercía sobre sus vasallos.    

Pero en relación a la documentación, la Sentencia arbitral de Guadalupe (1486) por la que Fernando “El Católico” puso fin a muchos de los abusos de la nobleza contra los vasallos catalanes se menciona que ni tampoco puedan [los señores] la primera noche quel payés prende mujer dormir con ella o en señal de senyoria. Una frase que demuestra que el derecho de pernada pudo existir y, en este caso, su prohibición solo se circunscribió al ámbito del vasallaje (nobles de menor rango).  

Sin embargo, la carencia de documentos no evita que hipotetizemos sobre la existencia de un fuerte rechazo por parte de la nobleza hacia la Prima Nocte.  Para ellos se trataba de un acto de humillación y, sobre todo, mancillaba los valores cristianos. La Iglesia consolidó la idea del matrimonio religioso sobre cualquier uso o fuero ancestral y que, si Dios y la institucion eclesiástics bendecían la unión, no se podía mancillar la unión por medio de la intervención del señor feudal. A partir de la monopolización de los matrimonios por la iglesia, los abusos sexuales pasaron de ser un pseudoderecho a un capricho de un señor descontrolado e incapaz de respetar la dignidad de las personas a su cargo. Tanto las disposiciones eclesiásticas como las medidas dictadas por los reyes buscaron poner un coto al poder señorial en sus respectivas juridiscciones. Aunque los siervos se encontraban desprotegido

Gente de cuerpo

El concepto del privilegio sobre el derecho de pernada se perpetuó en la época feudal, aunque siempre asociado a impuestos o tributos que recibieron nombres locales entre los siglos X y XII. Esto se debía a la definición de la composición de la servidumbre como gente de cuerpo. A través de esta definición se buscaba explicar que el siervo ponía su integridad física y espiritual a completa disposición del señor feudal. Esto significaba que podía exigir cualquier petición, castigarlos y hasta venderlos. 

En coincidencia con George Duby, el sistema feudal se asentó en la creciente explotación económica y extraeconómica de la servidumbre. Además del pago de la renta (chevage), existían otras cargas o banalidades que los siervos debían abonar como el permiso de movilidad, uso del molino u horno, etc. En el caso de la celebración del matrimonio, el siervo debía solicitar el permiso a su señor y debía pagar un canon (formariage). 

El poder de mandar y castigar (ban) de los señores incluía su control sobre el trabajo y las relaciones sociales de las mujeres. En caso de viudez, podía decidir que la viuda se casase nuevamente e, incluso, elegir a su futuro eesposo. Por lo tanto, la Prima Nocte fue parte de las prácticas opresivas de los sectores aristocráticos sobre los campesinos en condición servil. El ultraje sexual expuso la ampliación del foso social entre la elite señorial y eclesiástica y la servidumbre.   

Sujeción Femenina

Duby sostiene que el tránsito de la esclavitud a la servidumbre se tradujo en un incremento de los matrimonios dado que el esclavo de la antiguedad abandonaba su vida en las barracas para vivir en una porción de tierra y cumplir con sus obligaciones laborales. Se entendía como una promoción social que, a pesar de la dependencia hacia su señor, generó la idea de estar constituyendo una célula autónoma de producción. 

Mientras que Silvia Federici afirma que la introducción del matrimonio por parte de la iglesia planteaba la sumisión de la mujer hacia su marido, donde se santificaba el derecho de poder golpear y ordenar a su esposa. Sin embargo, dentro de la célula familiar campesina, el trabajo entre hombres y mujeres se dividía en igualdad de condiciones. La mujer podía disponer de los productos de su labo y al tratarse de una economía meramente de subsistencia, no existía una separación social entre el trabajo rural y el trabajo doméstico porque todo contribuía al sustento de la familia. La documentación describe que en varias aldeas campesinas y centros urbanos las mujeres se desempeñaban como trabajadoras agrícolas, herreras, carniceras, hilanderas, panaderas.

En la Edad Media las mujeres participaban de las labores agrícolas

Entonces, la práctica de la Prima Nocte  fue más allá de una imposición señorial hacia los siervos. Pretendía desarticular los lazos de sociabilidad y cooperación eliminando la autonomía de las mujeres. En el caso de los señores feudales, su responsabilidad por llevar a cabo el ultraje era compensada con donativos a la iglesia o la aceptación para que sus hijos bastardos fuesen parte de sus huestes militares o del cuerpo eclesiástico. Pero el embarazo producto de una violación sexual era acompañado de la condena moral hacia las siervas. 

Más allá de las cuestiones legales y morales. El derecho de pernada y el matrimonio fueron instrumentos que buscaron cercenar la independencia femenina en el mundo rural y paulatinamente someterla al mantenimiento de la célula familiar. En los orígenes del capitalismo, el trabajo doméstico dejará de ser visto como una forma de trabajo real y, por consiguiente, no merecerá ser remunerada.     

 Léase

Bloch, Marc. (2006). Reyes y siervos y otros escritos sobre la servidumbre, Universitat de Valencia.

Bryce, Trevor (1998). El reino de los Hititas, Ediciones Cátedra.

Duby, Georges (1999). Guerreros y campesinos. Desarrollo inicial de la economía europea (500-

1200), Siglo XXI Editores.

Federici, Silvia. (2015). Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, Tinta Limón.

Tácito (1988), Germania, Editorial Gredos.


Para colaborar con Munin y Hugin puedes hacerlo
Transferencia: cajon.lana.atril (Bco Nación/José Barraza)

Cafecito: https://cafecito.app/muninyhugin


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Judea la rebelde

La presente publicación reconstruye un trágico episodio de la Antigüedad. Nos referimos a la insurrección de los judíos palestinos de la región de Judea entre el 66-70 d.C. A lo largo de esta nota el lector podrá visualizar los factores que desencadenaron el conflicto y las consecuencias que condujeron a la cruenta represión y destrucción de la ciudad de Jerusalén por parte de las fuerzas imperiales romanas. Lo sucedido en Judea nos anima a reflexionar sobre la importancia de la resistencia de los pueblos frente a un opresor extranjero. Una lucha que mantiene su vigencia. La “Vida de Brian”, película producida por el grupo comediante Monthy Python (1979)   ¿Una Judea antimperialista? Si tuviéramos que destacar un rasgo de la situación política de la región de Judea entre el siglo II a. C y mediados del siglo I d. C, este sería su subordinación a las sucesivas potencias extranjeras que ocuparon el territorio. Desde la ocupación de los persas, luego los seleucidas (helenos) y, fina...

LA MASACRE DE VERDEN

    I shed the blood of the saxon men! [¡Derramé la sangre de los sajones!] es la estrofa del estribillo de The bloody Veredict of Varden, la canción de la portada del disco Carlomagno: by the swords on the Cross [2010]. La canción versa sobre la masacre de las tribus sajonas llevada a cabo por el rey Carlomagno en el año 782. El principal motivo habría sido la necesidad de garantizar el orden social luego de un levantamiento contra la autoridades pública y eclesiástica. En uno de los capítulos de El Capital, Karl Marx sostuvo que el capital viene al mundo “chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies hasta la cabeza” en alusión a las expropiaciones y cercamientos de las tierras comunales campesinas; el pillaje de las colonias asiáticas; la explotación de los pueblos originarios en las minas de plata en América; y el uso de mano de obra esclava en las plantaciones en las Antillas o el sur norteamericano para recrear el mercado mundial capitalista. A partir d...

Las primeras herejías en España

  Hispanos y visigodos fueron perseguidos y castigados durante los primeros siglos del cristianismo en España debido a las herejías que provocaron la ira de Roma. Las provincias de Hispania fueron las primeras en conocer las ideas cristianas en el Occidente del Imperio Romano y conocemos el nombre de obispos presentes en Sevilla, Málaga o Mérida desde el siglo III. No obstante, el cristianismo hispano no siempre fue fiel a la doctrina católica defendida por el Papa y el emperador de Roma. Las herejías hispanas fueron poderosas y dieron lugar a mitos como el Camino de Santiago en la Alta Edad Media.  El pueblo germánico de los godos fue evangelizado en sus orígenes por el obispo Ulfilas. En lugar de enseñarles el cristianismo según la fe católica, Ulfias evangelizó a los godos mediante las ideas del arrianismo, una interpretación del cristianismo más sencilla y comprensible desarrollada por Arrio de Alejandría a comienzos del siglo IV.  El arrianismo se diferenciaba del ca...